"Queda prohibido no sonreir a los problemas,no luchar por lo que quieres,abandonarlo todo por miedo,no convertir en realidad tus sueños."
Pablo Neruda.

sábado, febrero 20, 2010

Anoche vino Peter Pan a mi habitación

Anoche pasó algo insólito. Insólito para mi edad, 25. Volví a sentirme niña. De hecho, hasta sentí en la cama que llevaba mi mismo pijama de cuando tenía 7 años. Azul y verde, con frutitas dibujadas por todas partes,¡ tan suave!. Creo que todo fue consecuencia de haber leído algo para niños (o no tan niños) que me recordaba a cosas que me cuestioné cuando fui más pequeña.

Hoy no es que tenga la respuesta a esas preguntas, pero, ya no me las cuestiono porque pasé al mundo de los adultos, donde hay que seguir unas normas absurdas para aparentar madurez, y donde hay cuestiones que todo el mundo se pregunta de manera absurda porque son las mismas siempre y además tienen respuesta ya preestablecida en el mundo de los adultos.

Somos poco imaginativos, perseguidores de una vida ideal que no siempre se crea en nuestra mente de forma natural, sino que nos viene por el resto del rebaño de ovejas, aparentemente muy blancas por fuera. Aunque quizá lo que leí no fuera sólo para niños.
Peter Pan vino a mi habitación. Sí, aunque no le ví, por supuesto. No se deja ver en el mundo de los mortales. Además no vino por la ventana, pues hace mucho frio aquí fuera en Albacete y no la dejo abierta. Creo que vino por el cable Ethernet del ordenador. Creo que se instaló en mi ordenador virtualmente mientras lo tuve encendido, y luego cuando me fui a dormir se materializó.
No recuerdo nada porque debí quedarme dormida, creo que al sentirme tan niña anoche, vino a visitarme Couco, ese monstruito que nos endormece hipnotizándonos, haciendo que no recordemos al dia siguiente lo que hemos soñado.


Dicen que Peter Pan olvida fácilmente a personas o cosas que vio hasta un momento atrás. Que de una noche para otra no se acuerda por donde estuvo volando la noche anterior. Es por eso que quizá a veces repite sitios, repite casas a las que visita. Quizá debería escribirse en notitas, aquellos sitios en los que ha estado, quizá para no perderlas volando, podría hacerlo en su cuerpo, como Leonard en Memento.

Pero bueno, quizá me esté equivocando,quizá no vino el monstruito que endormece a los niños, quizá vino y al ver que no era realmente una niña se marchó, y lo que yo recuerdo de sentirme como tal fue simplemente un sueño. Quizá tampoco vino Peter Pan, pues no tengo prueba de ello, sólamente algo que creo que se dejó por olvido, una llave. No sé de donde es, no sé nada, quizá la dejó adrede para que yo encontrarse el camino hacia Nunca Jamás.....


2 comentarios:

Sofía Berkana dijo...

Me encanta que vuelvas a encontrar a tu niña interior :D A veces nos creemos tan mayores para hacer cosas "de niños" que en realidad nos encantan, como chapotear en charcos, jugar con barro, a disfrazarnos o miles de cosas más. Quitarse las ataduras de lo políticamente correcto viene muy bien, ¿a que sí?

morgan dijo...

PUes sí, totalmente de acuerdo.
No me gusta el mundo de los mortales, me voy al otro. Este es demasiado cruel demasiadas veces :(