Vamos a retomar el blog con una frase que bien puede resumir en muy poco todas aquellas reflexiones que desde hace ya un mes vengo haciéndome.
Una relación que se basa en el amor, como ya dijimos antes, es una relación en la que cada uno de sus miembros le permite al otro ser lo que él quiere, sin expectativas especiales y sin exigencias. Es una asociación simple entre dos personas que se quieren tanto que ninguno de los dos querría que el otro fuese algo que no haya escogido por sí mismo. Es una unión que se basa en la independencia, más que en la dependencia. Pero este tipo de relación es tan rara en nuestra cultura que es casi mitológica.
[...]La clave de una vida eficiente reside en la independencia. Igualmente, la clave de un buen matrimonio reside en el mínimo de fusión y el máximo de autonomía y autodependencia. Y aunque sientas verdadero temor a romper tus relaciones dependientes, seguro que si les preguntas lo que piensan a las mismas personas con las que mantienes estas relaciones de dependencia emocional, descubrirás, con gran sorpresa, que ellos admiran más a quienes piensan y actúan por sí mismos. Otra ironía. Quienes más te respetarán por ser independiente serán los mismos que con más fuerza trataron de mantenerte subordinado.El nido es un lugar maravilloso para que se desarrolle el niño, pero abandonar el nido es aún más maravilloso y puede sentirlo así tanto el que se va como el que se queda observando el despegue.
Así es, casi mitológica. Así pienso yo que es mi ideal de relación. Así quiero ser y dejar ser.
Hay una frase que me gusta mucho de Miguel de Unamuno, "No proclaméis libertad, sino dad alas."

1 comentarios:
vamos chiquilla, lo superarás, tú siempre fuiste superwoman y ahora no puedes ser menos¡¡¡¡¡
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